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10 animales en peligro de extinción que podrían desaparecer en 2016

Pensando, enredando sombras en la profunda soledad Amor divinizado que se acerca Amor divinizado que se va.

Delfines hacen a un surfista algo que te dejará con la boca abierta

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Prepositional phrase, adverbial phrase, or other phrase or expression--for example, "behind the times," "on your own. The sign just says "yield", you don't have to stop if no cars are coming. Estoy saliendo con Antonio varios meses, pero no me decido a dar el siguiente paso.

I have been dating Antonio for a few months but haven't decided to take the next step. The improvement of the economy cleared the way for many businesses to open up. I need your advice because I do not feel certain about my decision and I do not want to make a false move.

The boxer only managed to land glancing hits on his opponent. Ve al pueblo a comprar leche y, de paso, trae un par de botellas de vino. Go to the town to buy some milk and get a couple of bottles of wine while you're at it. Relates noun or pronoun to another element of sentence--for example, "a picture of John," "She walked from my house to yours. Noun always used in plural form--for example, "jeans," "scissors. Do not enter the cave unless you are properly trained.

Grandmother's old fans are in the cabinet to protect them from wear and tear. I pass expr expression: I'm out expr expression: I don't want to know expr expression: Amor divinizado que se acerca Amor divinizado que se va. Vengo desde tus brazos. Abandonado como los muelles en el alba. Es la hora de partir, oh abandonado! En ti se acumularon las guerras y los vuelos. Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio!

Era la alegre hora del asalto y el beso. Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego, turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio! En la infancia de niebla mi alma alada y herida.

Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio! Oh la boca mordida, oh los besados miembros, oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados. Y la ternura, leve como el agua y la harina. Y la palabra apenas comenzada en los labios.

Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo. Es la hora de partir. La luz que de tus pies sube a tu cabellera De "Memorial de Isla negra" Las furias y las penas Oh conducida herida de flechas especiales! O un brusco vaso de rosales quemados? Oyes caer la ropa, las llaves, las monedas en las espesas casas donde llegas desnuda? En un ferrocarril, junto a un peruano rojo o con un segador, entre terrones, a la violenta luz del trigo?

O corres con ciertos abogados de mirada terrible largamente desnuda, a la orilla del agua de la noche? Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora. Quiero salir de mi alma. Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre. No, no quiero ser esto. Con tus hombros de seda desentierra estas anclas. No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve, no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.

No, no puede ser, no puede ser, no puede ser. No puede ser, no puede ser. No puede ser, no puede ser, no puede ser. Vamos juntos, Rompamos este camino juntos. Me falta tiempo para celebrar tus cabellos Me falta tiempo para celebrar tus cabellos. Uno por uno debo contarlos y alabarlos: En Italia te bautizaron Medusa por la encrespada y alta luz de tu cabellera. Ritual de mis piernas. Tienen existencia los trajes, color, forma, designio, y profundo lugar en nuestros mitos, demasiado lugar, demasiados muebles y demasiadas habitaciones hay en el mundo, y mi cuerpo vive entre y bajo tantas cosas abatido, con un pensamiento fijo de esclavitud y de cadenas.

Bueno, mis rodillas, como nudos, particulares, funcionarios, evidentes, separan las mitades de mis piernas en forma seca: Sed de ti me acosa en las noches hambrientas. Por eso eres la sed y lo que ha de saciarla. Sed de ti, guirnalda atroz y dulce. Sed de ti que en las noches me muerde como un perro. El cuerpo incendio vivo que ha de quemar tu cuerpo. Sed que busca tu sed. Y en ella se aniquila como el agua en el fuego. En tu frente descansa el color de las amapolas, el luto de las viudas halla eco, oh apiadada: Oh noche, mi alma sobrecogida te pregunta desesperadamente a ti por el metal que necesita.

Siento tu ternura allegarse a mi tierra Siento que se me suben los musgos de tu pena y me crecen a tientas en el alma infinita. Es que se aleja el fruto cuando llegan mis manos y ruedan las estrellas antes de mi mirada. Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo Eres roja y eres picante, eres blanca y eres salada como escabeche de cebolla. De Sur a Sur se abren tus ojos y de Este a Oeste tu sonrisa, no se te pueden ver los pies y el sol se entretiene estrellando el amanecer en tu pelo.

Tu cuerpo y tu rostro llegaron, como yo, de regiones duras, de ceremonias lluviosas, de antiguas tierras y martirios. Que no nos separe la vida y se vaya al diablo la muerte! Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos, te pareces al mundo en tu actitud de entrega.

Mi cuerpo de labriego salvaje te socava y hace saltar al hijo del fondo de la tierra. Pero cae la hora de la venganza, y te amo. Oscuros cauces donde la sed eterna sigue, y la fatiga sigue y el dolor infinito. En su llama mortal la luz te envuelve.

Del sol cae un racimo en tu vestido oscuro. Viento que la derriba en ola sin espuma y sustancia sin peso, y fuegos inclinado. Se rompe y se sumerge su volumen de besos combatido en la puerta del viento del verano. Collar, cascabel ebrio para tus manos suaves como las uvas. Y las miro lejanas mis palabras. Van trepando en mi viejo dolor como las yedras. Y era la tierra la que se amaba en ellos, el oro nocturno de sus vueltas, la galaxia. No iban a separarse.

Cada lecho con su naufragio y los barcos al horizonte. Cada cuerpo junto a otro cuerpo, cada espejo temblando en la sombra y las nubes errantes. Estoy tocando la antigua guitarra con que los amantes se duermen. Cada ventana en sus helechos, cada cuerpo desnudo en su noche y el mar al fondo, inalcanzable. Es un autorretrato en su final. El mismo Rembrandt visto en otra cara. Puestos cerca esos cuadros muestran en igual pose las dos bocas, unos ojos intensos o vagos, las manos juntas en el aire y el tacto de colores con hondas luces que se rompen en sordos sollozos apagados Rembrandt en la vejez, al dibujarse supo ser objetivo.

No interfiere en los estragos de su vida, ve lo que fue, no afiade, no lamenta. Dura menos un hombre que una vela Dura menos un hombre que una vela pero la tierra prefiere su lumbre para seguir el paso de los astros.

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