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Al ayudar a la novia de mi hijo, la hice mi mujer

Estoy harta de mi vida; que se supone que debo hacer? He sufrido mucho siempre por las circunstancias que me ha tocado vivir.

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Restregaba su cara llena de granos contra la de mi mujer intentando besarla. Los otros comentaban animadamente la escena. Tomamos unas copas y volvemos a casa, por hoy ya has tenido bastante. En verdad me estaba bien empleado por entregar a mi mujer a unos pervertidos. Una vez dentro se fueron a la barra y pidieron una ronda. La gente de abajo se estaba poniendo morada viendo el peludo chocho de mi esposa.

Ella luchaba como una fiera, intentaba evitar lo inevitable. Pues te vamos a domar. Los dos tipos se quitaron los cinturones y empezaron a azotarla. La sentaron apoyando la espalda contra el cabecero.

En esa postura mi mujer estaba a expensas de lo que quisieran hacerle. Al verlo, los dos hombres empezaron a mofarse de ella. Al cabo de un rato la desataron. Mi mujer estaba al borde de la locura. Es decir que no era el, el que se la follaba. Era ella la que se lo follaba a el. Quiero decir que a la quinta o sexta vez que el chico la empalaba de esa forma tuvo otro orgasmo bestial.

De esa forma y siempre tirando de ellos la fue llevando hacia el borde de cama. Mi mujer se estaba masturbando delante del inglesito. En ese momento me dije: Le estaban llamando y se puso a hablar.

Pasados unos segundos, mi mujer, sin dejar de besarlo, tuvo otro tremendo orgasmo. Si dejar de moverse, le daban como espasmos fruto de las oleadas de placer que estaba sintiendo. Los dos se estaban corriendo casi al mismo tiempo. Se quedaron abrazados como un par de minutos. Muchas veces sometemos a nuestros hijos a situaciones que para ellos son conflictivas, pero eso no significa que no los amamos, sino que queremos que ellos crezcan y maduren.

No podemos especular con el hecho de que Dios me ama o no me ama. Cualquiera que se sienta extranjero, con Dios puede llegar a sentirse ciudadano. Pero igualmente quiero decirte que conozco eso de sentirse rechazado por ser extranjero.

Sin embargo cuando eres de Dios, perteneces a Dios, no importa lo que te digan o te hagan sentir. Recuerdo que el pastor de la iglesia dijo: Cuando ves aquello que quieres creer, no necesitas creer. A veces nos preocupamos por cosas que necesitamos.

Sexo | Consultorio

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